margarinaDesde hace algunos años son muchos los artículos que corren por la red respecto a la margarina y lo perjudicial que puede ser para nuestra salud. Hemos querido informarnos y hablar sobre este tema tomando como referencia la información que sobre este tema la Organización de Consumidores y Usuarios “OCU” ha ofrecido a los medios.

Lo primero que nos aclara es que toda aquella información sobre lo perjudicial de la margarina para nuestro organismo no son más que bulos y que no debemos hacer caso a los artículos que mencionan lo contrario porque no tiene sentido ni razón de ser, y que podemos incluirla como parte de  una dieta saludable. Vamos a intentar explicar de manera sencilla cuales son estos rumores y cual es la realidad según la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas.

 

El primer bulo sobre la margarina se corresponde a su origen. Se ha comentado que fue creada para engordar a los pavos y que tuvieron que eliminarla porque los terminaba matando, cuando según la AEDN, Asociación Española de Dietistas Nutricionistas, se asegura que el motivo de su creación fue un aporte alimenticio para el ejercito por parte de Hippolyte Mège-Mouriès en 1869, un reconocido científico que ideó este alimento como alternativa a la mantequilla, muy costosa por aquella época.

 

El segundo bulo que aclara la AEDN, es que se asegura que la mantequilla aporta solo un ligero porcentaje de grasas saturadas que la mantequilla, cuando la realidad es que aporta una diferencia mucho más alta de grasas saturadas, por lo tanto esto es un elemento a tener en cuenta a la hora de elegir los alimentos que tomamos.

 

 

El tercer bulo se refiere a un estudio “reciente” de la Universidad de Harvard en la que se asegura que comer margarina habitualmente aporta un 53 % de ácidos grasos trans, causante de la mayoría de enfermedades coronarias. La AEDN desmiente que este estudio sea reciente y que desde que salió esta noticia el aporte de ácidos grasos trans en las margarinas comercializadas en Europa es muy bajo, por lo tanto esta información quedaría obsoleta totalmente.

 

 

El bulo siguiente se refiere a que la mantequilla aporta una serie de nutrientes de forma natural y la margarina solo aquellos que les aportan al fabricarla. La OCU afirma que ambas, mantequilla y margarina, aportan las mismas propiedades nutricionales, siempre que hablemos de dietas saludables. La margarina además, no contiene grasas saturadas y evita el colesterol. A la margarina se les añade las vitaminas A D y E, presentes en la mantequilla de forma natural, pero como resultado ambas representan aportes similares.

El quinto bulo se refiere a que la margarina aporta un alto contenido de ácidos grasos trans. Esto queda aclarado anteriormente cuando se deja patente que desde hace muchos años el contenido de estos ácidos, en Europa es mínimo.

Otro bulo extendido se refiere a que el consumo de margarinas aumenta el riesgo de colesterol y enfermedades coronarias. Viene a ser lo mismo que explicamos anteriormente, este bulo se asienta en los ácidos grasos trans, estén donde estén y en el caso de la margarina actualmente no tiene razón de ser, debido a su bajo contenido en su fabricación.

 

La séptima afirmación se refiere a que consumir margarina aumenta el riesgo de cáncer. La AEDN a este respecto aclara sencillamente que no hay ningún estudio que confirme una relación entre el consumo de margarina y esta enfermedad.

 

Se afirma en el siguiente bulo que el consumo de margarina afecta la leche materna. Volvemos al mismo caso anterior, se generan unos estudios en los que se confirma que la ingesta de ácidos grasos trans puede alterar ligeramente la leche materna, pero no es al respecto de la margarina, sino en cualquier alimento, y se hace hincapié en que la margarina comercializada en España no aporta apenas esos ácidos como para que pudieran afectar a la leche materna.

 

En el caso del bulo número nueve se afirma que la margarina disminuye el efecto de nuestro sistema inmunológico. La AEDN asegura que esta afirmación no tiene sustento y que no hay relación alguna entre margarina y sistema inmunológico, ya que la eficacia de nuestra inmunología está más relacionada con las carencias de ciertas vitaminas y proteínas y no con el consumo de margarina.

 

Otro bulo es que la margarina disminuye la reacción de la insulina, cuando la realidad es que es la ingesta de hidratos de carbono loo que puede hacer efecto a este respecto, no los alimentos grasos.

 

Otro bulo muy extendido es que se asegura que a la margarina le falta una molécula para ser plástico. Esto no se sostiene puesto que la margarina y el plástico son moléculas diferentes y no hay estudio científico que apoye esta afirmación.

 

 

El siguiente bulo se refiere a un experimento muy extendido por la red:

“Compre un poco de margarina y déjela en el garaje o en un
sitio sombreado. Dentro de unos días notará dos cosas:
* No habrá moscas; ni siquiera esos molestos bichos se le acercarán (esto ya le debe decir a
usted algo).
* No se pudre ni huele mal o diferente porque no tiene valor nutritivo; nada crece en ella. Ni
siquiera los diminutos microorganismos pueden crecer en ella.
¿Por qué? ¡Porque es casi plástico!!
¿Usted derretiría su cepillo de dientes y lo untaría sobre una tostada?”

Bien, aquí hay que aclarar varias cosas, en primer lugar que este experimento no indica que la margarina sea plástico, por un lado porque no lo es, sencillamente lo que puede explicar es que es un alimento fabricado, y que por ello no aparecen moscas ni se pudre. Por otro lado, los seres vivos se acercan a alimentos ricos en azúcar y no a alimentos cuyo origen es la grasas, como ocurre en la margarina, de hecho esto mismo pasaría en el caso de hacer el experimento con aceite de oliva, con propiedades de salud muy reconocidas, y como mucho saldrían hongos en ambos casos sobre la capa superior. En el caso de dejar la margarina en un garaje, sencillamente se derretiría y se convertiría en aceite, la raíz de su fabricación.

 

Esperamos que este artículo sea de gran utilidad para ustedes y que seaís vosotros quienes decidáis que consumir sabiendo en todo caso que es realidad o mito en la comparativa de la mantequilla y la margarina. Nos encantaría conocer su opinión.

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