Adapta tu alimentación a tu vida real. Cuánto, cómo, cuándo y dónde comer.

Las has probado todas o casi, sin éxito. ¿ De verdad es tan difícil perder peso ? ¿ Es necesario pasar hambre o aburrirse ?.

– Cuanto comer:

Pequeñas raciones bien repartidas a lo largo del día. Así evitarás la sensación de hambre y la ansiedad.

-Cómo comer:

Despacio y en un ambiente agradable. Es importante   que te  sientes en la mesa y te concentres en lo que  comes. Olvídate de comer de pie, mientras lees el periódico o ves la tele, ya que estas prácticas te impiden disfrutar de los alimentos, lo que hace que tomes más cantidad.

-Cuándo comer:

Lo ideal son 5 veces al día. Establecer unos horarios de comidas y cumplirlos, evita picar entre horas. Si no te saltas ninguna de las 5 comidas: desayuno, media mañana, comida, merinda y cena, es difícil que sientas hambre entre horas y  ayuda a prevenir enfermedades como la obesidad o la diabetes.

-Dónde comer:

Lo mejor es en casa. Pero no siempre se puede…Una práctica cada vez más habitual es llevarse la comida al trabajo. La  recomendación: combinar  legumbres, cereales y verduras, por ejemplo, una ensalada de lentejas con arroz, pimiento y cebolla.

No es importante cuánto comes , sino qué comes.

La clave está en elegir bien los alimentos que tomas, ya que los hay que no quitan el hambre sino que la aumentan. Un ejemplo son los hidratos de absorción rápida (azúcar, chocolate, bollería…), que disparan los niveles de glucosa, pero los hacen descender enseguida provocando un bajón de energía y haciendo que el cuerpo vuelva a reclamar alimento.

No te olvides del desayuno ni de la merienda.

Saltarse comidas no ayuda a perder peso sino todo lo contrario. En cambio, cada vez que comemos activamos el metabolismo y quemamos calorias.

Pon menos sal  para dar sabor a tus platos puedes optar por las hierbas aromáticas.

Recuerda que la sal favorece la retención de líquidos.

Las salsas prepáralas con yogur en lugar de emplear nata o crema de leche, ganarás en sabor y restarás calorías.

Sustituye el azúcar por edulcorantes.

Otra idea; ve rebajando poco a poco la cantidad de azúcar que utilizas para endulzar. Cada vez necesitarás menos.

Cena temprano.

Intenta cambiar esa costumbre tan nuestra de cenar a las tantas y de manera copiosa. La cena debe ser la comida más ligera, y es preferible cenar temprano para facilitar la digestión.

Cocina al horno, a la plancha o al vapor

Y reduce el consumo de alimentos fritos, que son los que más grasas aportan.

foto: forbes.com

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