La cafeína puede ser una aliada en el día a día, pero también puede convertirse en una enemiga según quien la toma. La ingesta de esta substancia está muy arraigada en las diferentes culturas, formando parte de muchos productos alimenticios que tomamos habitualmente.

 

Qué es la cafeína

 

La cafeína está considerada y definida como una droga. Esto es porque la ingesta a partir de ciertas dosis puede crear adicción en el metabolismo. No se podría especificar cual es la dosis recomendada para la persona puesto que es muy variable en cada sujeto.

 

Algunas personas son capaces de tomar algún producto, como té o café, que lleve cafeína y no tener problemas de ningún tipo, pueden dormir bien, relajarse o ni siquiera notar algún síntoma. En cambio, para otras tomarse un simple refresco con cafeína puede resultar lo peor. Se le acelera el pulso, les acarrea insomnio, se notan nerviosas y esto limita sus facultades.

 

Teniendo esto en cuenta es la propia persona quien debe observar cual sería su dosis recomendada, o si no les resulta conveniente tomar productos que contengan esta sustancia. Por otro lado hay quienes padecen otras enfermedades de índole cardiovascular y a las que el médico les tiene totalmente prohibido consumirla. También aquellas personas que necesiten calcio, o que tengan osteoporosis, deben plantearselo, ya que la cafeína limita la absorción del mismo.

 

Donde está la cafeína

 

La cafeína se encuentra en diversos elementos, no solo el café, también en el chocolate y el té, por ello son muchas las culturas que cuentan con esta sustancia entre los productos que consumen cada día. El uso que se suele dar, por lo general, es el hecho de estimular a la persona. Cuando se toma por ejemplo un café, pasados unos quince minutos comienza a hacer el efecto. Muchos notan el efecto diurético y otros les sirve para terminar de despertar cada mañana o de la siesta.

 

Dicho efecto dura normalmente unas cuatro o cinco horas, según como la asimile el organismo de cada uno y si la persona es adicta necesitará más para sentirse bien. Es importante saber que tanto en niños como adultos el efecto es el mismo, según la masa corporal que se tenga, es decir, un niño delgado frente a un adulto grueso, el adulto tendría mayor efecto cuando ingiere cafeína, aunque esto es relativo porque cuentan más factores. En cualquier caso se desaconseja dar a los niños cafeína para evitar una temprana adicción.

 

En definitiva, depende mucho del tipo de vida que queramos llevar, el hecho de consumirla o no. Uno mismo debe decidir si incluirla en su rutina alimenticia o vivir sin ella. Hay quienes la incluyen en un momento especial del día, como tomar el café de la mañana y quienes jamás la prueban en ninguno de sus formatos. Pero siempre debemos tener en cuenta qué nos conviene para nuestra salud y que nos interesa dejar de lado, en el caso de la cafeína es fácil saber si nuestro cuerpo lo acepta o no por sus inmediatos efectos secundarios.

 

Mercedes Hidalgo

 

 

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