chufasLlega el verano y uno de los frutos más consumidos en esta época estival on las chufas. Bien como aperitivo, bien como bebida refrescante las chufas son geniales porque ofrecen un sabor muy particular y además se obtiene la horchata, que podemos comprarla o hacerla nosotros mismos, ideal para aquellos que son vegetarianos y no consumen leche o para quienes deseen disfrutar de este dulce manjar.

Propiedades de las chufas:

Estos pequeños tubérculos a pesar de su apariencia insignificante son una fuente de nutrientes. Las chufas nos aportan principálmente las vitaminas C y E, además de minerales tales como el fósforo, magnesio, hierro y calcio. Esto hace que la chufa sea muy saludable para aquellas personas que tengan carencias de estos minerales, la falta de calcio y hierro están muy extendidas en la forma de alimentación de la vida actual por lo que incluirlas en la dieta habitual conforma una rutina saludable.

Además la chufa es muy rica en fibra, por lo que aligera la digestión, otro dato a tener en cuenta para aquellas personas que no toman mucho vegetal en su alimentación.

 

Podemos encontrar la chufa en diferentes formatos, siendo la más saludable su estado natural, es decir, como podemos encontrarla en las semillerías, pero además existe la harina de chufa, aunque en España no hay mucha costumbre de usarla en recetas.

Pero el modo más conocido y afamado es la horchata. Consiste en una bebida refrescante con base de chufas y dulcificada que generálmente se toma en verano y es muy típico de la parte del levante español.

Receta de horchata casera:

La elaboración de la horchata casera es muy similar a la de la leche de almendras, pero añadiendole azúcar. Para un litro de agua añadimos 250 gr de chufa y la mitad de azúcar que de chufas, en este caso 125gr.

Lo primero que debemos hacer es hidratar las chufas si las compramos secas, en algunos establecimientos las encontramos ya remojadas. El método es muy simple, requiere al menos un día y solo consiste en mantener en remojo las chufas cambiando el agua de vez en cuando para eliminar las impurezas.

Una vez hecho este paso batiremos el litro de agua con las chufas para sacar la leche. Cuando la obtengamos hay que colarlo todo preferiblemente con un colador de tela. Una vez que la tengamos volvemos a batirla con el azúcar. Luego la ponemos en el frigorífico para servirla bien fresca, teniendo en cuenta que al ser casera no durará mucho tiempo, por lo que es mejor consumirla pronto. Hay quienes añaden canela y limón a esta leche, eso va en gustos.

¿Tienes tu propia receta de horchata? No dudes en compartirla con nosotros…

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