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A menudo hacemos la compra semanal o mensual y nos encontramos con que hemos pagado una cantidad que a veces no se corresponde con lo que deberíamos haber empleado para ello. Si queremos evitar esto tenemos que tener en cuenta varios factores que hacen que la compra, algo básico, se ponga por las nubes en el precio. Aquí van algunos tips para evitar arruinarnos:

 

SELECCIONAR EL LUGAR DONDE VAMOS A IR A COMPRAR

Es importante saber donde debemos ir a comprar, supermercado o tienda, pero hay un factor a tener en cuenta que nos puede hacer ahorrar. El lugar elegido debería cubrir la mayoría de necesidades de la lista de la compra, esto quiere decir que relación calidad-precio vaya en conjunción, pero incluso cuando algo que nos gusta de manera específica esté más caro que en otro lado. Es un error ir buscando ofertas de un lugar a otro porque lo que ahorramos por un lado lo gastamos en gasolina o gasoil.

Así que lo ideal es encontrar un sitio donde comprarlo todo, o casi todo, sin alejarnos de nuestro hogar demasiado.

– ELEGIR LAS MARCAS APROPIADAS A NUESTRO GUSTO Y BOLSILLO

Todos sabemos que en general, no siempre, la marca blanca es más barata pero no siempre la calidad merece la pena el precio. Así que si la desechamos en algún producto debemos tener claro que hemos hecho la correcta elección y no seguir probando, porque lo barato sale caro a veces. Si sabemos lo que nos gusta no hay margen de error. Teniendo en cuenta el punto anterior la elección debe estar clara, ahorramos en combustible, errores de pruebas y tenemos la cesta de la compra perfectamente adaptada a nuestros gustos.

– HACER LA LISTA ANTES DE SALIR>

Esto es imprescindible para ahorrar en la compra. Elaborar una lista puede hacer que ahorremos un 40 por ciento como poco. Esto es debido a que evitamos la compra por impulso y los caprichos. Recuerden que a veces en los supermercados ponen algo goloso junto a algo básico.  Por otro lado están las ofertas que hacen que compres cinco botellas de aceite de cinco litros que no vas a gastar en un mes, comprar por barato lo que no necesitamos no es ahorrar es malgastar.

Lo ideal es crear un menú semanal equilibrado y que nos haga tener claro lo que necesitamos, si somos conscientes de ello no sucumbiremos a tentaciones.

– COMPRAR ALIMENTOS FRESCOS Y EVITAR PRECOCINADOS

Nos encontramos los supermercados llenos de cajitas maravillosas con platos preparados en los que solo tenemos que calentar y listo. Cajitas con sabores potenciados que en principio sacian nuestro paladar, pero que poco valor nutricional suelen tener. Y además nos cuestan varios euros más que si los compramos frescos y aprendemos a cocinarlos. Para aquellos que trabajan o tienen poco tiempo puede resultar engorroso, pero también hay trucos para aligerar las preparaciones y no perder un minuto de más. Pensad en lo sencilla y rica que está la tortilla de patatas cuando la hacemos en lugar de comprarla al vacío.

– PREPARAR NUESTRO PROPIO PRECOCINADO

Una vez que tenemos en casa la compra hecha con alimentos frescos debemos tener en cuenta que estos pueden estropearse si no los consumimos a tiempo. Para evitar esto y no tirar el dinero podemos hacer algo simple que consiste en hacer preparados de verdura, carne o lo que sea. Si tenemos cebolla, calabacines, champiñones, etc… que no vamos a consumir de inmediato los cortaremos y los congelaremos para posteriores recetas. Con esto se consigue mantener los alimentos con sus vitaminas, tan solo hay que sacarlo minutos antes de su elaboración o introducir en agua templada si tenemos prisa en el caso de la carne.

Con estos sencillos consejos se puede ahorrar mucho dinero, solo hay que elaborar un plan estratégico de nuestras costumbres y gustos familiares y una vez conseguido probar resultados. Si quieren compartir sus planes de ahorro no duden en dejar sus comentarios abajo.

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