Casi todos los alimentos se pueden congelar y obtener por ello resultados muy satisfactorios a la hora de cocinarlos.

nevera

Sin embargo, ciertos alimentos no admiten bien la congelación, y tenemos que ser conscientes de ello a la hora de utilizar nuestro congelador. Otros alimentos no se pueden congelar porque se estropean al hacerlo, salvo que los cocinemos antes.

Nunca se deben congelar huevos crudos ya que se estropean con suma facilidad y existe el problema de aspecto y de salubridad. Tampoco se puede congelar la mayonesa o el aceite.
Si se congela la nata esta tiene que estar previamente montada, nunca se debe de congelar nata líquida, ya que se forman cristales de hielo en su congelación y a la hora de utilizarla no se monta.
La mantequilla podemos congelarla y descongelarla siempre después en el frigorífico.
Las margarinas no es conveniente congelarlas debido a su alto contenido en grasas saturadas, las cuales se alteran al descongelarse.
Siempre que queramos congelar huevos, estos tendrán que estar cocinados previamente.
Las verduras de hoja (lechuga, escarola, espinacas etc.) no se deben congelar frescas, es conveniente escaldarlas primero, escurrirlas y secarlas para posteriormente congelarlas mediante congelación cerrada. Si las congelamos frescas, el frío quemará las hojas y al sacarlas su aspecto será mustio, oscuro.
Las verduras verdes recogidas en nuestra huerta o compradas frescas en el mercado (judias,guisantes,habichuelas,etc) se lavarán muy bien con agua templada y se secarán antes de proceder a su congelación, que preferentemente se realizará primero en abierto para después envasar y etiquetar, ya que este tipo de verduras aguanta más tiempo la congelación.
Los tomates crudos enteros no se deben congelar, siempre deberán estar previamente cocinados, estos cambian su estructura y luego no son agradables a la vista cuando los descongelamos.
La estructura de la gran mayoría de las frutas cambia al ser descongeladas, por lo que no es conveniente congelarlas en crudo, siempre es mejor cocinarlas o escaldarlas primero y luego congelarlas.
Si se quiere congelar fruta fresca,(fresas,moras,arándanos,ciruelas,etc) para la decoración de tartas o para la elaboración de cremas, mermeladas o salsas estas tendrán que estar lavadas, secadas con papel de cocina y se congelarán tan solo las cantidades que vayamos a necesitar y pondremos en congelación abierta y a ser posible en congelación rápida.

Todas las carnes crudas y sus distintos derivados son fáciles de congelar y dependiendo de su composición, su permanencia dentro del congelador será más o menos larga. Como norma general las carnes deberán estar limpias de nervios, grasas, piel y despojos, pueden congelarse mediante la congelación cerrada en envases o bolsas de congelación.
Los pescados y mariscos frescos se deben congelar sin vísceras y limpios. Preferentemente se congelarán con congelación rápida o súper. Se pueden congelar en piezas enteras o cortadas, en congelación cerrada siempre para evitar quemaduras de congelación y siempre se descongelarán con ayuda del frigorífico, nunca a temperatura ambiente.
Las salsas y las guarniciones se congelarán siempre por separado, en envases o bolsas de congelación o al vacío, nunca en recipientes metálicos o de cristal y nunca se llenarán los envases, siempre hay que dejar una parte del envase sin producto ya que los cristales de hielo que se forman en la congelación hacen que aumente el volumen.

La permanencia dentro del congelador no superará los 3 meses. Nunca se congelarán salsas que tengan como ingredientes los huevos crudos o la nata líquida, ya que estos no se pueden congelar.
Los consomés, caldos, cremas y purés se pueden congelar una vez que han sido previamente cocinados. No se deben congelar purés de fruta fresca no cocinada porque cambian su estructura, y se mantendrán por corto espacio de tiempo dentro del congelador, no más de tres meses
Las legumbres, el arroz y las pastas, pueden congelarse en congelación cerrada hermética o al vacío, cocinadas previamente y etiquetadas convenientemente pueden durar entre 6 y 12 meses.
Los postres, la repostería y la panadería. Aquellos postres que contengan Lácteos no es conveniente congelarlos porque los cristales de hielo cambian la estructura y su aspecto. Tampoco se congelarán nunca postres con huevo crudo. La repostería se congelará dependiendo del tamaño en congelación abierta y no más de tres meses. La panadería puede congelarse tanto en congelación abierta o en cerrada, nunca se utilizaran bandejas metálicas para su congelación y por un tiempo no superior a tres meses.
Los helados, sorbetes y granizados, se congelan envasados y etiquetados, pueden durar hasta 12 meses dentro del congelador. Los helados que contengan un gran porcentaje de agua, o de zumo de frutas se deberán congelar en congelación rápida y consumir en un plazo no superior a seis meses, ya que los cristales de hielo deterioran el producto por contacto al cabo del tiempo.
Bebidas, nunca se deben congelar botellas de cristal que contengan bebidas con gas, cervezas, champagne, brut, o cualquier lata que contenga bebidas refrescantes con gas, existe peligro al hacerlo, ya que los envases no soportan el aumento de volumen que se produce en el proceso de congelación y rompen, con el consiguiente peligro de estropear el resto de alimentos y el congelador. No se debe de congelar bebidas que contengan lacteos, como la leche, o nata. Las bebidas elaboradas con alcohol cambiarán de aspecto y de sabor al congelarlas, por el volumen de agua que producen los cristales de agua.

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