El salmón es un pez de aguas profundas, su carne es muy rica y tiene muchos nutrientes. Además de que se pesca con fines de comercialización también hay competiciones deportivas para este pescado.

Habita en la región del hemisferio norte y se adapta a las aguas dulces y a las saladas. Suelen ir a los ríos a desovar y luego sus crías van hacia el mar. Una característica de estos peces es que siempre vuelven a desovar al mismo lugar. Se alimentan de peces más pequeños y también de insectos.

Cuando nacen tienen un color plateado pero a medida que crecen van cambiando de tonalidades y ya los machos tienen en su parte superior puntos negros como así también en sus aletas.

Las hembras tienen unos colores más brillantes. Encontramos los salmones del Altántico que son los más conocidos y se encuentran mayormente en Noruega, luego le sigue Chile: estos chilenos son de una excelente calidad de carne porque habita en las aguas del sur del Atlántico y se caracteriza por la nitidéz y transparencia de sus aguas.

El salmón del Pacífico se caracteriza porque una vez que desovan facundan sus huevos y luego mueren. El más conocido es el salmón chinook.

El salmón jorobado es el que habita en el Pacífico y desova en los ríos.
Este alimento tiene muchas virtudes, es muy nutritivo y saludable. Además es muy bajo en calorías por lo tanto es excelente alimento a la hora de iniciar una dieta alimentaria.

La grasa que este pescado contiene mejora los problemas de huesos y sobre todo la artritis. El ácido graso omega 3 que es el que posee en gran cantidad reduce la inflamación y ayuda al organismo a producir prostaglandina.

Este elemento ejerce un efecto inmediato sobre los tejidos inflamados. Los pacientes con artritis tienen muchos dolores en las articulaciones , enrojecimiento en la zona efectada y disminución de la capacidad para mover estas partes. Es por ese motivo que se recomienda la ingesta de salmón por lo menos una vez a la semana.

Para el colesterol se aconseja reemplazar la carne de vaca por la de pescado porque además el salmón ayuda a bajar de peso, que es uno de los factores fundamentales por lo que se produce el colesterol, por el sobrepeso.

El salmón se puede comer libremente solo o acompañado con verduras o legumbres. Se lo consigue fresco en las pescaderías o enlatados en salmuera, con aceite o en salsa de tomates.

El omega 3 presente en el aceite del pescado disminuye la posibilidad de formar coágulos en la sangre por lo tanto previene infartos cardíacos y cerebrales.
Una manera de prepararlo que resulta muy sabrosa es cortarlo en filetes, hornearlo durante veinte minutos, rociarlos con vino blanco, luego colocar tomates cortados y triturados mezclados con perejil, tomillo y ajo.

Esparcirlo sobre los filetes del salmón y servirlo caliente. Además de ser una sabrosa comida aporta al organismo pocas calorías, pero muchas proteínas y vitaminas.