Las patatas son un alimento que contienen alto contenido de carbohidratos.
La mayor parte de estos es el almidón. Una parte de este tiene efectos beneficiosos como el de proteger del cáncer de colon, además disminuye el colesterol y los triglicéridos en la sangre.
Las patatas poseen un elevado contenido de proteínas.

Una patata mediana aporta la mitad diaria de la ingesta recomendada de Vitamina C, una quinta parte del valor recomendado de potasio y una décima parte del valor de vitamina B6. también le aportan al organismo tianina, rivoflavina, niacina, magnesio, hierro, fósforo y cinc.
Las patatas también contienen compuestos fito químicos como los poliferoles y caratenoides.

Estos componentes reducen las enfermedades cardiovasculares y respiratorias, también ayudan a prevenir ciertos tipos de cáncer, es beneficioso para el sistema inmunológico. Se pueden comer frías en ensaladas, calientes en puré, fritas, al horno o en tortillas.

Se aconseja cocinarlas a temperaturas elevadas para que elimine parte de algunos compuestos como los glicoalcaloides (compuestos tóxicos), la solanina y la chaconina porque éstos provocan alteraciones neurológicas y gastrointestinales. Este alcaloide aumenta cuando la planta enverdece ya sea por la radiación de los rayos solares o bien al germinar. Por ese motivo las partes verdes (hojas, tallos) deben deshecharse.
La patata también es un buen antiácido, está indicado en la gastritis, úlcera gastroduodenal, ardor de estómago, y es altamente nutritiva, la única precaución que se debe tener es no consumir demasiado si se tiene tendencia a engordar y mucho más si se cocina frita.
Su jugo se bebe como antiácido (la dosis recomendada para que haga efecto es de 100 a 150 cm3 de jugo tres a cuatro veces al dia) Rallada se la usa en pomada o cataplasma para la irritación de la piel, el acné o para las quemaduras. Cocida o frita, asada o de cualquier forma es un rico alimento.

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