Los egipcios y griegos lo consumían y lo usaban como ofrenda para los Dioses. Luego los romanos lo introdujeron en España adquieriendo  notoriedad en el siglo XVIII cuando pasan a ser el alimento preferido de la burguesía.

Lo que se consume de los espárragos son las yemas de la planta, ésta es un arbusto que crece en muchos lugares del mundo, pero especialmente en zonas arenosas y secas del sur de Europa, norte de África y oeste de Asia. Alcanzan una altura de 1 metro a 1, 50 metros.

El más consumido era el espárrago “negro” que crecía con la luz del sol, y luego se conoció el espárrago “blanco” que crecía bajo tierra.
Esta hortaliza tiene gran cantidad de Vitamina C y está constituída principalmente por agua, su contenido en grasas y azúcar es muy bajo pero son las hortalizas que poseen más vitaminas y fibras.

El folato o Vitamina B9 que posee es fundamental para la producción de glóbulos rojos y blancos, también contienen pro vitamina A (beta caroteno) , Vitamina C, especial para la formación de colágeno, Vitamina E, Vitamina B, B1, que intervienen en el metabolismo de hidratos de carbono, B2, B3 , que facilitan el funcionamiento del sistema digestivo y B6.
También poseen gran cantidad de minerales como el hierro y el fósforo que juegan un papel fundamental en la formación de dientes y huesos y yodo, además de calcio, magnesio que contribuyen al funcionamiento del intestino, nervios y músculos.
Entre sus propiedades está la función diurética por lo tanto resulta un alimento fundamental para los obesos o quienes sufren problemas de retención de líquidos, se aconseja a las embarazadas por su contenido de folatos, importante para el correcto funcionamiento del tubo neural del feto principalmente durante las primeras semanas de gestación.
Están considerados como potentes depurativos anticancerígenos y también elimina manchas de la cara utilizando su jugo resultante de la decocción y lavando el rostro por la mañana y antes de acostarse.
Alos espárragos se los puede consumir cocidos, lavándolos y pelándolos desde la punta hasta la base y agregando azúcar y unas gotas de limón al agua de cocción. Se dejan hervir de 5 a 10 minutos. También se los puede comer fritos, asados o gratinados y se recomienda comerlos calientes pues si se enfrían pierden el sabor.

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