obesidad infantl

Fotografía Creative Commons: En las últimas décadas, la obesidad infantil ha alcanzado cifras insospechadas. Muchas son las personas que creen que un niño que es gordo o que tiene sobrepeso lo es porque come mucho y porque en algún punto es algo hereditario. La realidad es que los cambios en la dieta diaria que han vivido adultos y niños es uno de los factores más dañinos para incentivar más la obesidad infantil.
Lo extraño es que hasta hace no mucho tiempo atrás la obesidad no era considerada como una enfermedad sino como un problema que se le atribuía a la educación que los padres le daban al niño y al ejemplo de imitar lo que consumen sus padres. Sin embargo al verse triplicado en la última década el número de niños que sufren obesidad infantil fue necesario comenzar a generar una consciencia y una re-educación en los adultos para que comprendan que la obesidad es un tema serio y que está poniendo en riesgo la salud de los más pequeños.
Un niño con sobrepeso fácilmente puede pasar a tener obesidad infantil. Además de sufrir todo tipo de discriminación y complejos psicológicos pone en riesgo su salud al ser más propenso a sufrir futuros ataques cardíacos y diabetes entre otras muchas enfermedades que podrían surgir por la obesidad.
Para prevenir la obesidad hace falta tener una alimentación saludable. Son los padres los encargados de alimentar a sus hijos con verduras y frutas en todas las comidas y eliminar por completo todo tipo de comidas procesadas que lamentablemente, son las que abundan a día de hoy en el mercado. Vigilar que las comidas entre horas sea sana y que no se trate de bollos, chocolate o chucherías es una forma de prevenir la obesidad infantil.
La tecnología y la poca actividad física que realizan los niños es otro factor influyente para que se de la obesidad infantil. Incentivar la actividad física con algún deporte de su agrado y quitarlo de la monotonía de sentarse con el ordenador o con sus video juegos es otra forma de prevenir la obesidad. Por supuesto que los controles médicos son fundamentales ya que aunque el niño no coma mucho y haga actividad puede sufrir desarreglos hormonales que sean los principales causantes de su obesidad infantil.
Un niño con sobrepeso no es un niño sano, es un niño que pone en riesgo su salud actual y su futuro así que es obligación de nosotros como adultos estar alerta y educarlos a llevar una vida completamente sana.

En las últimas décadas, la obesidad infantil ha alcanzado cifras insospechadas. Muchas son las personas que creen que un niño que es gordo o que tiene sobrepeso lo es porque come mucho y porque en algún punto es algo hereditario. La realidad es que los cambios en la dieta diaria que han vivido adultos y niños es uno de los factores más dañinos para incentivar más la obesidad infantil.

 

Lo extraño es que hasta hace no mucho tiempo atrás la obesidad no era considerada como una enfermedad sino como un problema que se le atribuía a la educación que los padres le daban al niño y al ejemplo de imitar lo que consumen sus padres. Sin embargo al verse triplicado en la última década el número de niños que sufren obesidad infantil fue necesario comenzar a generar una consciencia y una re-educación en los adultos para que comprendan que la obesidad es un tema serio y que está poniendo en riesgo la salud de los más pequeños.

 

Un niño con sobrepeso fácilmente puede pasar a tener obesidad infantil. Además de sufrir todo tipo de discriminación y complejos psicológicos pone en riesgo su salud al ser más propenso a sufrir futuros ataques cardíacos y diabetes entre otras muchas enfermedades que podrían surgir por la obesidad.

 

Para prevenir la obesidad hace falta tener una alimentación saludable. Son los padres los encargados de alimentar a sus hijos con verduras y frutas en todas las comidas y eliminar por completo todo tipo de comidas procesadas que lamentablemente, son las que abundan a día de hoy en el mercado. Vigilar que las comidas entre horas sea sana y que no se trate de bollos, chocolate o chucherías es una forma de prevenir la obesidad infantil.

 

La tecnología y la poca actividad física que realizan los niños es otro factor influyente para que se de la obesidad infantil. Incentivar la actividad física con algún deporte de su agrado y quitarlo de la monotonía de sentarse con el ordenador o con sus video juegos es otra forma de prevenir la obesidad. Por supuesto que los controles médicos son fundamentales ya que aunque el niño no coma mucho y haga actividad puede sufrir desarreglos hormonales que sean los principales causantes de su obesidad infantil.

 

Un niño con sobrepeso no es un niño sano, es un niño que pone en riesgo su salud actual y su futuro así que es obligación de nosotros como adultos estar alerta y educarlos a llevar una vida completamente sana.

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